
¡Dejen de dejar que su terraza quede vacía durante todo el invierno!
Todos hemos visto eso: una hermosa terraza al aire libre que se ve genial en julio, pero que se convierte en un lugar desolado tan pronto como llega noviembre. La mayoría de las personas intentan solucionar esto con calefactores grandes, pero aquí está el problema: esos calefactores intentan calentar el aire. En un espacio al aire libre, el viento simplemente se lleva ese calor. En realidad, estás pagando para calentar el suelo.
Por eso utilizamos calefactores de ondas cortas infrarrojas. En lugar de luchar contra la brisa, estos calefactores envían energía directamente hacia los invitados y sus sillas. Es como estar bajo el sol en una mañana soleada. No hay necesidad de esperar a que el aire se caliente; simplemente se siente el calor.
El truco está en lograr la temperatura adecuada. Si simplemente colocas un calefactor allí, es posible que tus invitados suden en los hombros, pero tengan frío en los tobillos. O peor aún, los elementos calefactores se dañarán debido al exceso de uso en un espacio reducido.
Nos concentramos en crear una “zona térmica”. Al ajustar la potencia adecuadamente según el área, nos aseguramos de que el calor llegue al cuerpo de los invitados en cuanto se sienten. Sin sorpresas negativas, sin escalofríos, y sin invitados que pidan ir adentro después de cinco minutos.
Y seamos honestos sobre el dinero. Las personas que tienen frío se van. Eso es todo. Cuando un cliente tiembla de frío, no piensa en pedir otra botella de vino o un postre delicioso; piensa en el calefactor de su coche. Cuando están cómodos, se quedan más tiempo. Además, puedes mantener toda tu terraza abierta durante todo el invierno. En lugar de cerrar la mitad de tu restaurante durante cuatro meses, mantienes las mesas ocupadas y los ingresos fluyendo.
Un consejo rápido sobre la instalación. No conectes estos aparatos a una toma eléctrica normal. Estos aparatos consumen mucha energía. Si intentas usarlos en un circuito doméstico, provocarás cortocircuitos y tu comedor quedará a oscuras. Necesitarás un panel comercial dedicado para manejar esa carga. Además, asegúrate de que los soportes sean resistentes. Estos aparatos son bastante pesados, y no quieres que se agachen encima de los invitados después de unos meses de uso.